
"El Doctor" (h. 1891) de Sir Luke Fildes (1844-1927)
Un cuadro en el que está el médico observando a un niño enfermo, que está acostado sobre una improvisada cama hecha con almohadones y dos sillas. Al fondo, está la madre recostada sobre una mesa, agotada y desesperada; mientras el padre, de pie detrás de ella, apoya su mano sobre el hombro de su esposa, con un gesto protector y también en busca de apoyo; mientras fija su atención, con gesto expectante y esperanzador, en el doctor.
La ventana, con sus macetas y la jaula, pone una nota de alegría y color en este humilde hogar. La luz, procedente del quinqué, está enfocada de forma que destacan las caras del médico y de su pequeño paciente. El gesto pensativo y observador del doctor fija su mirada en el rostro del niño enfermo, esperando su evolución, algún signo que permita establecer un diagnóstico y una estrategia terapéutica apropiada; dudas razonables que, con los conocimientos de la época, se hacían más evidentes a la hora del tratamiento infantil.
Posiblemente estas dos facetas del médico de familia: abnegación y afecto en la atención por una parte, y cierta duda en la diagnosis y tratamiento por otra parte, es el tema central sobre el que quiso dar testimonio en su cuadro el excelente pintor del realismo británico.
Un hermoso cuadro, que es todo un homenaje a la labor de los médicos de familia del siglo XIX.